Una imaginativa medida aplicada a alumnos que se portan no demasiado bien está arrojando unos resultados positivos que a buen seguro animarán a otros centros educativos a imitar el modo de proceder. Trabajos comunitarios asumidos por los alumnos más díscolos están de momento dando sus frutos puesto que el joven muchas veces se ve obligado a reparar males causados por él o por otros y así toma conciencia de su conducta, no desvía hacia su familia su propia responsabilidad y además se evita la expulsión del centro.
La dirección del IES La Asunción de Elche ha decidido este curso poner en marcha, como alternativa a la apertura de expedientes y expulsiones, que los protagonistas de actos reprobables paguen su descaro o su dolo nada menos que con labores sociales internas.
Para ello el centro cuenta con una junta de convivencia conformada por un estudiante, un profesor, un padre, la jefa de estudios y el director. Este equipo es el que decide los "servicios comunitarios" que tendrá que prestar el alumno en función de su "comportamiento negativo" y que en cualquier caso nunca atentarán contra su dignidad. Además deben contar también con el visto bueno de los padres.
Diario Información 25/3/2009
Para ello el centro cuenta con una junta de convivencia conformada por un estudiante, un profesor, un padre, la jefa de estudios y el director. Este equipo es el que decide los "servicios comunitarios" que tendrá que prestar el alumno en función de su "comportamiento negativo" y que en cualquier caso nunca atentarán contra su dignidad. Además deben contar también con el visto bueno de los padres.
Diario Información 25/3/2009



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